PASTAS Y PIZZAS

La tradición italiana y la versatilidad de la vid: una celebración de los sentidos que transforma lo cotidiano en extraordinario.

MARIDAJE PASTAS Y PIZZAS

El Lienzo y la Obra de Arte

En el mundo de las masas, la pasta o la masa de la pizza son apenas el lienzo; son la salsa, los quesos y los ingredientes los que dictan las reglas del juego. La clave de este maridaje está en encontrar el balance perfecto con la vibrante acidez del tomate, la reconfortante cremosidad de los lácteos y la intensidad de las hierbas aromáticas. Un tinto bien elegido abrazará estos elementos, multiplicando el sabor de cada bocado sin robarle protagonismo a la comida.

LA SELECCIÓN DE NUESTRO SOMMELIER

Para elevar tus pastas y pizzas a un nivel verdaderamente gourmet, nuestra recomendación se centra en tintos expresivos, jugosos y de una rica textura.

CARNES ROJAS

LOS TIPS VENTISQUERO

La Regla del Tomate (Cuidado con la acidez) 

Si tu plato tiene una base roja profunda, la acidez de tu comida será alta. Acompáñala con un Merlot o un Pinot Noir; sus texturas frutales y taninos sedosos armonizan con el tomate sin competir, evitando que el vino se sienta plano o amargo en contraste.

 

El Puente Verde (El Truco) 

Si vas a descorchar un Carménère, un Syrah o un Blend, asegúrate de espolvorear orégano fresco, albahaca o pimienta negra sobre tu pizza o pasta justo antes de servir. Estas hierbas crean un "puente aromático" directo con las notas especiadas del vino, haciendo que los sabores exploten en sincronía en tu paladar.

Adecúa la Temperatura (Refresca) 

La temperatura depende de los ingredientes. Si tu pizza tiene vegetales o quesos suaves (como una clásica Margarita), sirve tu Pinot Noir ligeramente frío, a unos 14°C. Si es una pasta rellena de carne o una pizza muy sabrosa, mantén tu Syrah o Blend entre 16°C y 18°C para disfrutar de toda su corpulencia e intensidad.

SABIAS QUE

Datos curiosos para compartir copa en mano

El queso ama los taninos 

Al igual que ocurre con un asado, la proteína y la grasa del queso fundido (como la mozzarella, el provolone o el parmesano) se unen a los taninos del vino tinto en tu boca. Esta reacción química limpia tu paladar y lo deja fresco, invitándote a seguir disfrutando.

 

La pasta no tiene sabor 

Técnicamente, una buena masa es neutra. Por eso, los sommeliers nunca maridan "la pasta", sino "la salsa". La botella que debes elegir para acompañar unos ravioles de espinaca con ricotta será diametralmente opuesta a la que descorcharías para unos espaguetis a la boloñesa.

Pimienta líquida 

El Syrah contiene un fascinante compuesto aromático llamado "rotundona", que es exactamente la misma molécula que le da su aroma característico a la pimienta negra. Por eso, al maridarlo con preparaciones ricas en especias o embutidos, sientes una conexión que parece magia química.

El secreto del borde carbonizado 

Ese borde inflado, ligeramente quemado y crujiente de una auténtica pizza napolitana a la piedra, tiene una afinidad extraordinaria con las notas ahumadas y tostadas de un buen Blend o Syrah con guarda en barricas de roble.

Un choque de mundos 

La pirazina es el compuesto orgánico que le otorga ese inconfundible y elegante toque herbal al Carménère chileno. Curiosamente, este compuesto comparte perfil molecular con muchas de las hierbas aromáticas fundamentales de la cocina italiana. Es un encuentro transatlántico destinado a entenderse a la perfección.